Una ida a Tokyo, por favor

Una ida a Tokyo, por favor
Si entras en La Casa de las Hojas Azules, puedes encontrar cualquier cosa. Cualquier cosa.

lunes, 16 de julio de 2007

Sin City, de Frank Miller




¿De qué va?
Serie negra. Sin City es el título bajo el que se engloban diversas historias independientes de diferente extensión que tienen lugar en Basin City, un ciudad también conocida como Ciudad del Pecado debido a su corrupción generalizada. Este escenario cuenta con una serie de personajes y ambientes recurrentes, de entre los que destacaremos dos: las prostitutas del Barrio Viejo, que debido a que traban en una zona donde ni la policía se atreve a entrar se han organizado entre ellas para protegerse, y Kadie's, el garito más sordido de la ciudad, punto de encuentro de gran parte de los trapicheos de la ciudad y cuyo atractivo principal es el espectaculo de Nancy, una joven que baila semidesnuda ataviada de vaquera.

Matones, prostitutas, políticos corruptos, asesinos a sueldo, las mafias locales,todo tipo de variados perdedores y gente de mal vivir... Estos son el tipo de personajes que pueblan las historias de Sin City. Personajes que además se entrecruzan habitualmente (es habitual que secundarios de una historia reaparezcan en otras, o que incluso los protagonistas de algunas de ellas realicen breves apariciones en otras) dando un sensación de "vidas cruzadas" y cierto sentido de unidad a todo el conjunto, aunque cada entrega de Sin City es una historia completa en sí misma.

Sobre el cómic
La primera historia de Sin City, aparecida en 1991, supuso en su día todo una apuesta contracorriente de Frank Miller dentro del cómic comercial USA. A saber: retomó el género negro, que estaba literalmente muerto en el mercado estadounidense desde hacía décadas, y el éxito de Sin City ha propiciado que reaparezca con fuerza en años posteriores; dejó el color a un lado para realizarlo en blanco y negro, lo que habitualmente se reservaba para los cómics "alternativos" de poca difusión; desafió a la censura dibujando desnudos y escenas violentas que se había visto obligado a suavizar en sus trabajos para Marvel y DC; y, lo más importante, creó un mundo propio, una estética nueva y un ritmo narrativo alejado de lo que había estado haciendo hasta ese momento, y sin comparación con nada que estuviera haciendo ningún otro autor, comercial o no.
Sin City es una obra básica, fundamental en el cómic producido en Estados Unidos, pero tampoco se hace justicia a la verdad si afirmaramos que todas la historias de la serie tiene el mismo nivel. Si bien es incontestable que la primera historia de la serie (titulada Sin City, a secas) es imprescindible, la siguientes entregas (en diversos formatos y extensiones) han provocado que el público de Miller se divida entre los seguidores incondicionales que esperan cada nueva entrega y los lectores que consideran que Miller se repite a sí mismo y que ya había agotado la fórmula de la serie (haciendo incluso que parte de la crítica diera por "perdido" creativamente hablando a su autor). De estas entregas posteriores destacaremos Ese Cobarde Bastardo, que está considera con bastante unanimidad como la mejor de ellas, llegando a ser equiparable (incluso superior) a la primera; no solo es graficamente una de las mejores de todas, sino que argumentalmente ejemplifica las premisas de la serie y el tema recurrente de su autor sobre el sacrificio heroico.

Títulos publicados

Título: Sin City #1: El duro adiós.
Formato: 208 pgs b/n, 12 €
Formato original: Publicado en EEUU por entregas en la revista Dark Horse Presents entre 1991 y 1992. En España se publicó originalmente también por entregas en la revista Cimoc (1992-93), luego fue recopilada dentro en tomo en formato álbum, y posteriormente reeditada en tamaño comic-book (el original de publicación).
Argumento: [En esta historia] conocemos a Marv, un "Conan con gabardina", como lo ha llamado el propio Miller, al estilo de las novelas hiperviolentas de Mickey Spillane, el creador de Mike Hammer. Marv es un gigante monstruoso, una especie de criatura de Frankestein que consume sus días bebiendo el en garito más sórdido de Basin City y machacando a golpes a todos los que se prestan a meterse en una trifulca. Víctima de las circunstancias, este cacho de carne se verá envuelto en una trama muy clásica -le acusan de un asesinato que no ha cometido- que le conducirá a su redención final. Miller ha declarado que en la cronología ficticia de Sin City, esta historia sería precisamente la última.
Curiosidades: Esta historia siempre ha sido conocida como Sin City a secas, y fue solamente cuando se comenzó a realizar la película de Sin City cuando Frank Miller decidió añadirle el subtítulo de "The hard goodbye".

Título: Sin City #2: Mataría por ella
Formato: 208 pgs b/n, 12 €.
Título original: El título original es A dame to kill for, y se publicó inicialmente como miniserie USA de 6 números (1993-94). Como curiosidad, comentar que en las primeras ediciones españolas se tradujo errónea e incomprensiblemente como Moriría por ella, algo que se ha corregido en la edición de 2005 del cómic.
Comentarios: En esta historia se presenta al que serviría de nuevo protagonista recurrente de varias historias, Dwitght, antiguo periodista que trabaja sacando fotografías de casos de adulterio y que se verá abocado a un camino violento y una relación nada sana con Ava, una atractiva mujer dominadora y manipuladora. También hace su primera aparición la pequeña asesina ninja Miho (quizás uno de los personajes más populares de la serie), así como se van dando más detalles sobre diferentes personajes de la ciudad del Pecado que reaparecerán en siguientes entregas.
La palabra de la crítica: "A pesar de algunos despliegues narrativos tan asombrosos como sólo los puede hacer Miller y tan naturales que ya nadie los aprecia y de algunos momentos genuinamente intensos en el juego de poder-dominación entre Dwight y Ava, Moriría por ella no resulta tan enérgica como [la original] Sin City. La primera poseía una bella simplicidad que se diluye en el mayor número de personajes y recovecos de esta segunda historia. El drama se construye con fluidez y contundencia, pero la resolución se alarga demasiado, e innecesariamente. El dibujo, más sucio, recurre a una línea de garabato rota, fea, que también refleja el mayor enmarañamiento y menor limpieza de esta historia. Dwight, por otra parte, es un héroe demasiado obvio, sin ese cariz conmovedor de Marv, y no consigue hacerse simpático al lector. No es que Moriría por ella sea un trabajo fallido, pero sí un trabajo ingrato, duro, de consolidación de lo establecido en el primer título y de apertura hacia nuevas vías por las que pueda avanzar la serie más allá de su anécdota inicial."

Título: Sin City #3: La gran masacre
Formato: 184 pgs b/n, 12 €.
Notas: El título original es The Big Fat Kill. Miniserie USA de 5 números (1994-95).
Comentarios: Cronologicamente es inmediatamente posterior a Mataría por ella, nos presenta a Dwight de nuevo como protagonista, acompañado de las prostitutas del Barrio Viejo.
La palabra de la crítica: "En 1994 se había estranado Pulp Fiction poniendo de moda el humor negro (ya se sabe, gangsters a los que se les dispara la pistola dentro del coche y cadáveres de los que hay que librarse), y Miller aprovecha la ocasión para regodearse en los detalles truculentos de una historia que parte de un incidente tarantiniano para desembocar en un ensayo de 300, pero con armas de fuego. Aunque se lee bien y tiene sus momentos, acaba siendo la peor historia larga de Sin City."

Título: Sin City #4: Ese cobarde bastardo
Formato: Tomo 240 pgs b/n y toques amarillos, 12 €.
Notas: El título original es That Yellow Bastard (miniserie de 6 números, 1995-96), y en el interior de las páginas aparece ocasionalmente un tercer color, el amarillo. Editado en España originalmente en 6 comic-books en formato de lujo, y en 2002 fue reeditada en tomo.
Argumento: El detective Hartigan tiene 60 años al iniciarse la historia, y le falta una hora para jubilarse cuando la arriesga todo -no sólo la vida en su sentido más biológico, sino la familia, la reputación, el retiro- para complir con su deber, salvar a una niña de once años y detener al loco homicida de Roark Junior, hijo del corrupto y poderoso senador Roark. Esa decisión será el pistoletazo de salida de su infierno en vida particular, ya que el senador Roark decidirá hacerle la vida imposible en represalia.
La palabra de la crítica: "Lo mejor de Sin City hasta el momento. La belleza de Ese cobarde bastardo reside en la pureza con que representa el ideal [del sacrificio heroico] que Miller ha ido tanteando con sus obras anteriores. Es algo que había tocado con Daredevil, con Elektra, con Ronin, con Batman, con Marta Washington, con las historias previas de Sin City... pero nunca había conseguido destilar la solución con tanta claridad como llega a hacerlo en Ese cobarde bastardo. La historia es simple y perfecta, no sobra ninguna pieza y ninguna está en una posición errónea. El ritmo es el adecuado, y el relato está contado con la mayor sabiduría posible. Pocos autores pueden manipular tan habilmente al lector como lo hace Miller. Devastadoramente emotiva y romántica, Ese cobarde bastardo es una de las cumbres de Miller."

Título: Sin City #5: Valores familiares
Formato: 128 pgs b/n, 9 €.
Notas: Publicada originalmente en formato novela gráfica (1998)
La palabra de la crítica: "Por la anécota que cuenta más parecida a los relatos breves, por su extensión más cercana a las historias largas, Valores Familiares nos devuelve a Dwight y Miho, y nos acerca a la hasta ahora desconocida mafia italiana de Sin City. La acción parte de un incidente que ya ha sucedido cuando empieza la historia, incidente que trata de ser reconstruido desde distintos puntos de vista. Hasta el final no conoceremos la verdad de lo que ocurrió la noche fatídica, de manera que se introduce un elemento de misterio poco habitual en Sin City. La experimentación formal alcanza también al estilo de dibujo; la iluminación pierde algo de protagonismo para devolveselo a la línea, que se multiplica en trazos sucios, quebrados y minuciosos. Temáticamente, Miller nos plantea una pregunta evidente: ¿qué es lo que une a una familia? (...). En conjunto, lo escueto del argumento, lo feísta del dibujo y lo indulgente de las conclusiones restan poderío a un obra que abre caminos formalmente para intentar el relato de extensión superior, pero que en sí misma no resulta demasiado estimulante."

Título: Sin City #6: Alcohol, Chicas y Balas
Formato: 160 pgs b/n y toques rojos y azules, 12 €.
Formato original: El título original es Brooze, Broads and Bullets, tomo publicado en EEUU en 1998 y que recopila 11 historias cortas que aparecieron intercaladas entre las historias largas en números únicos. En castellano habían sido publicadas previamente como números únicos de Sin City bajo los títulos La novia vestía de rojo (The Babe Wore Red and other histories, 1994), Noche de Paz (Silent Night, 1995), Sexo y Violencia (Sex & Violence, 1997), Perdida, Sola y Letal (Lost, Lonely & Lethal, 1996) y en el especial Relatos Ofensivos (Tales to Offend, 1998; contenía historias varias de Miller, y solo una de ellas ambientada en la Ciudad del Pecado). Una de las historias (Just Another Saturday Night) fue publicada en EEUU por la revista Wizard y permanecía inédita en España hasta la edición del tomo.
Comentario: Las historias cortas de Sin City han sido las que peores críticas se han llevado de la serie (aunque algunas llegan a ser realmente espectaculares gráficamente), y el especial Noche de Paz incluido en este tomo fue sangrantemente criticado en su momento: se trata de un experimento que utiliza 26 viñetas a toda página para un argumento realmente nimio. Como curiosidad, mencionar que en La novia iba de rojo (adaptada en la secuencia de apertura de la película estrenada en 2005) fue la primera vez que Miller usó en Sin City otro color distinto del blanco y negro para remarcar algun elemento de la historia.
La palabra de la crítica: "El humor y la comedia toman más protagonismo que en las historias largas, y los personajes oscilan entre las grandes figuras (Marv, Dwight), las figuras menores (Douglas Klump y Burt Shlubb, los cómicos matones locuaces) y los que aún no han salido en los títulos largos, como Delia Ojos Azules. Su mayor inconveniente es que, dada la cantidad de páginas que consume Miller actualmente para cualquier narración, estas distancias cortas saben a poco porque dan la impresión de gastar demasiado papel para anéctas tan mínimas."

Título: Sin City #7: Ida y vuelta al infierno
Formato: 320 pgs, b/n con algunas páginas a color, 18 €.
Notas: El título original es Hell and back. Miniserie USA de 9 números (1999), con la historia de la serie más extensa (en número de páginas) hasta la fecha, y también la última publicada. Como novedad, por primera vez uno de los capítulos se presenta a todo color (enteramente pintado por Lynn Varley, con un resultado espectacular), y las portadas incluyen un bocadillo de diálogo con un toque de humor. En España fue editado previamente en tres tomos a tamaño comic-book.
Comentarios: Nueva historia, nuevo protagonista: Wallace, pintor, un ex-marine, que tendrá que rescatar a una chica, Esther. Es lo más parecido a una historia de amor con el particular enfoque de Sin City (la edición original se presenta con el subtítulo de "A Sin City love story"), que Miller dijo que quería que fuera "sexy", por lo que quizás el erotismo de esta entrega es quizás el menos tímido de toda la saga.

La palabra de la crítica
"Con personajes como éstos, Frank Miller está rejuveneciendo el cómic americano"
-- The New York Times
"El grado de idealismo y romanticismo que despliega Miller en Sin City se sitúa varios grados por encima des sus obras anteriores. En Sin City todos los gestos, las relaciones y las conversaciones son artificiosos, impostados, casi diríamos que pomposos en ese empeño -excesivo más de una vez- de emular los tópicos de la novelita policíaca barata. Lo que hace que esta imitación de motivos sobados de la literatura popular y el cine no desemboque en un subproducto de la misma especie es algo ajeno al contenido de Sin City, algo que tiene que ver con la forma. La traslación de los clichés hard boiled al medio de la historieta y su reinvención mediante el personalísimo filtro del dibujo y la narración visual de Miller, resultan en un producto absolutamente novedoso. Es decir, aunque Sin City hunde sus raíces en el humos de Spillane y Bogart y se alimente de los fósiles de una tradición acartonada de historia de crímenes populares, acaba siendo algo distinto de aquello que le ha nutrido, algo que ofrece al lector rasgos fascinantes que le pertenecen exclusivamente, que no han sido copiados de otro medio y que no podrían ser copiados en otro medio. Es el caso, por ejemplo, de la cegadora iluminación que inunda todo Sin City como si un foco de plomo blanco chorrease sobre las calles. (...)
Sin City está contada con una libertada a la que Miller sólo se había aproximado en Ronin (1983). Esta investigación formal se concreta en un intento de manipular el ritmo de lectura. El diseño de página alcanza, con este fin, categoría decisiva. Miller inventa la viñeta a toda página, que no tiene nada que ver con la manida splash-page. Con la viñeta a toda página, Miller congela la acción, subraya un gesto determinado y puntúa visualmente párrafos narrativos. (...)
Algunos lo han considerado una manera innecesaria y vacía de alargar argumentos demasiado simples. Las reacciones de incomprensión no deberían ser extrañas. Ahora mismo, en todo el mundo -no sólo en Estados Unidos, sino también en Europa y en Japón-, nadie narra como Miller, aunque títulos japoneses como Hotel Habour View lo recuerden en ciertos momentos."

Frank Miller
Frank Miller es uno de los autores más influyentes del cómic mundial de los años 80, conocido sobretodo por haber redefinido e insuflado nueva vida durante los años 80 a Daredevil y Batman, dos personajes "urbanos" emblemáticos de Marvel y DC, en los que ha trabajado repetidamente a lo largo de los años. Durante los 90 se ha dedicado principalmente a obras de creación propia entre las que destacan la serie de género negro Sin City y el cómic épico de ambientación histórica 300.
Frank Miller (1957, Olney, Maryland, EEUU) tuvo de chaval tres influencias que marcarían su producción historietística: la película El León de Esparta (The 300 Spartans, 1962), el Spiderman de Stan Lee y Steve Ditko y las novelas negras de Micky Spillane; entre las tres levantaron los conceptos de su particular concepción del heroismo, del drama y del sacrificio heroico, temas que aparecen repetidamente a lo largo de su obra.
Tras iniciarse en el mundo del cómic en fanzines, y realizar una serie de trabajos menores para Marvel y DC, en 1980 pasaría a encargarse de Daredevil, un personaje en el que dejaría una huella indeleble en una etapa de más de dos años (números 158 a 184, excepto el 162). Miller, empezó como dibujante de la serie y después realizaría también los guiones (a partir del 168), dando un nuevo enfoque al personaje y creando a Elektra, una ninja asesina de trasfondo trágico e interés romántico del protagonista, que se convertiría en uno de los personajes femeninos de Marvel más conocidos, a la par que iba introduciendo innovaciones narrativas.
En 1982 daría un paso adelante en su carrera escribiendo y dibujante la miniserie Ronin (DC Comics), un relato de ciencia-ficción mezclado con personajes del Japón medieval, que si bien no resultó un éxito comercial sí lo fue de crítica. A finales de 1982 retomaría la ambientación japonesa plagada de ninjas dibujando la miniserie Lobezno (luego recopilada como Lobezno: Honor) con guiones de Chris Claremont.
En 1986 volvería a Daredevil como guionista para contar la que está considerada como la historia definitiva del personaje en la saga "Born Again", con dibujos de David Mazzuchelli. Después de esto volvería a retomar a Daredevil y Elektra repetidamente en varios proyectos puntuales: Elektra Asesina (1886-87, miniserie con dibujos de Bill Sienkievicz), Daredevil: Love and War (1986, novela gráfica, de nuevo con Sienkievicz), Elektra Lives Again (1990, novela gráfica en solitario) y Daredevil: el hombre sin miedo (1993; miniserie con dibujos de John Romita Jr donde reescribe el origen del personaje, introduciendo en él a Elektra).
En 1986 un Miller en estado de gracia realiza Batman: El regreso del señor de la noche, que junto a la épica Watchmen de Alan Moore y Dave Gibbons harían historia revolucionando por completo el panorama del cómic en EEUU con un nuevo enfoque más adulto, "oscuro" y crepuscular de los superhéroes. Casi inmediatamente le sigue Batman: Año uno, en la que redefine el origen el personaje, de nuevo con Mazzuchelli (Born Again) como dibujante. Con estas dos obras Miller no sólo marcaría de por vida el enfoque del personaje, sino que están consideradas como las dos mejores historias jamás contadas de Batman y representan el punto álgido de su carrera.
En los 90, ya con un estatus de figura mítica del cómic consolidado, Miller diversificaría su producción con diversas obras de creación propia para la editorial Dark Horse: Hard Boiled (con dibujos de Geof Darrow), Big Guy and Rusty the boy Robot (de nuevo con Darrow) y la saga de la mujer soldado Martha Washington (varias miniseries con dibujos de Dave Gibbons). Pero sería en Sin City de nuevo como autor completo, donde volvió a convulsionar la industria como autor completo, retomando el ambiente del cine de género negro de los 40 y un estilo de dibujo en blanco y negro que juega con luces y sombras. A lo largo de los años 90 ha realizando regularmente historias de Sin City en prácticamente todos los formatos posibles (serial en revista, historias cortas, miniseries y novela gráfica), y logró poner en auge el género negro en EEUU, practicamente apartado en la industria estadounidense. En 1998 también sorprendería a propios y extraños con 300, un cómic de género histórico que narra la épica historia de los espartanos que combatieron en la batalla de las termópilas, y que sería uno de sus mejores trabajos de la década.
Ya entrado el siglo XXI ha vuelto a estar de actualidad al aceptar realizar para DC Comics varios trabajos sobre Batman: Batman DK2: The Dark Knight Strikes Again (2001-2002, una secuela de la obra que le dió más fama), DC All-Star Batman & Robin the boy wonder (2005-2006, con dibujos de Jim Lee, una historia sobre cómo Batman "recluta" a Robin para su "guerra" particular) y Holy Terror, Batman! (una novela gráfica con el terrorismo de Al-Quaeda, en la que todavía se encuentra trabajando, de la que ha finalizado más de la mitad), que sin embargo han recibido críticas dispares, con un amplio sector de críticas muy negativas. En este periodo también participó en la película de Sin City (acreditado como co-director) y se ha anunciado que ha aceptado dirigir una película de The Spirit, basado en el cómic del gran Will Eisner, uno de los grandes de la historieta mundial y amigo personal de Miller.
Como curiosidad, comentar que desde los años 80 es su esposa, Lynn Varley, la encargada de aplicar el color (con excelentes resultados) en los cómics que Miller realiza como autor completo. De sus obras de creación propia, se ha producido una adaptación cinematográfica de imagen real Sin City (2005) y 300 (2007), y una serie de TV de dibujos animados de Big Guy and Rusty the Boy robot.

En palabras del autor
"Mi perspectiva es esencialmente romántica. Se llama Sin City porque básicamente trata sobre la moralidad. O sea, gente siendo puesta a prueba por un entorno corrupto. Eso tiene que ver con quien soy yo y con la clase de historias que me gustan."

"Siempre he sido fan de las historias de crímenes, desde que era chavalín. Cuando me mudé a Nueva York, esos eran los únicos dibujos que traía. Traía páginas de tebeos de crímenes amateur que había hecho. Siempre me ha encantado. Ahora, cuando llegué a Nueva York era 1976, y no había precisamente un mercado de los tebeos de crímenes. De hecho, el Comics Code [el organismo de censura de los cómics] impedía que se publicaran. No se podía utilizar la palabra "Crimen" en el título de ningún tebeo. Es fácil observar esas influencias en los superhéroes que hice, desde Daredevil hasta Batman. Por eso me atraían los superhéroes que no tenían poderes. Me gustaba especialmente Daredevil por su poder, su rasgo principal era una minusvalía. De manera que esa ha sido siempre mi ambición. Pero lo que más contribuyó a que me concentrara en hacer Sin City y en trabajar por mi propia cuenta fueron el par de años que pasé en Hollywood. Mientras escribía la secuela de Robocop me tocó pasar la experiencia de Hollywood completa, y después de un tiempo comprendí que Hollywood es en gran medida una especie de purgatorio. Me sentía espantosamente mal. Llevaba dos años sin dibujar. Era la primera vez en mi vida que había dejado de dibujar. Así que decidí volver a ponerme, pero esta vez haría simplemente lo que quisiera hacer, sin compromisos. Y a ver si funcionaba. Así que tomé algunas notas que tenía -el nombre de Sin City para la serie se me había ocurrido antes- y concebí un argumento, y me senté y empecé a dibujar. No creo que jamás me haya puesto a hacer nada pensando menos en el público o los compradores. Fue muy gratificante."

"[Sin City] fue la primera serie que hice en blanco y negro, y tuve que replantearme un gran número de cosas sobre mi manera de ver los comics para trabajar en blanco y negro. No quería que fuese simplemente un tebeo al que le faltara el color. Quería aprovechar al máximo el ptencial del blanco y negro. Presentar un ritmo diferente. Lo que he buscado con Sin City ha sido encontrar un territorio intermedio entre el congestionado ritmo de los cómics americanos, donde todo está muy apretado y hay un millón de palabras y un millón de iágenes, constantemente, y esa cualidad casi de flip-book del manga japonés. Quería dar con algo que empleara una pizca de ambos y que delimitase un territorio intermedio entre los dos ritmos. Porque tiendo a encontrar el manga demasiado rápido y los cómics americanos demasiado lentos.

También, dado que era en blanco y negro, sabía que las imágenes tendrían que ser normalmente un poco más grandes, y que el negro tendría que transmitir el sentido de cada viñeta tan claramente como fuera posible. Así que empecé a pensar en términos de formas negras, y, por supuesto, al mismo tiempo estudié a los autores que mejor manejaban el blanco y negro en el medio. Como Eisner, Wallace Wood y Johnny Craig. Así que han sido una serie de experimentos en busca del mejor ritmo."
Sé que es un testamento, pero merece la pena leerlo, es interesante.
Besos a todos.

No hay comentarios: